Alpinismo

Mont Blanc 4808m – Ruta de los 4000’s – Alpes

Tanto tiempo pensando, esperando a que llegue ese día. Estamos a 11 de Julio y parece que hoy es el día. Hoy a los sueños no les daremos el tiempo necesario para que aparezcan durante la noche.
11 de Julio de 2013
Apenas estamos horas en la cama cuando suena el despertador a las 00:30. Cuesta levantarse pero como digo, hoy es uno de esos días que nos cambiará la manera de ver la montaña, de darle sentido a la vida.

La primera parte la teníamos más que sabida, subida aparentemente fácil sobre el glaciar del Tacul que la hacemos durante la noche. Al llegar al collado divisamos a lo lejos luces que nos indican el camino hacia el collado del Mont Maudit y allá que vamos.

Bajando del collado del Tacul 

Pasamos bajo los seracs dormidos por suerte esta vez. Paso lento pero seguido, los primeros rayos del sol nos ofrecen postales inigualables que solo se pueden contemplar en estos lugares. A cada paso que damos cobramos más vida, más energía, más ilusión por alcanzar la cumbre.

Mont Blanc du Tacul con los primeros rayos de sol

Llegando al collado del Mont Maudit

En menos de lo esperado estamos listos para superar la rimalla y seguir por el corredor que nos deposita en el collado… Viendo la complejidad del Tacul en sus últimos metros, no nos planteamos la cumbre del Maudit queriendo asegurar el Mont Blanc. Pasamos ambas cordadas sin problemas por el corredor.

Pasada la rimaya, pala de 45/50º

Berta llegando al collado

Alex y Miguelo en los últimos metros
Desde aquí se divisan la cumbre, tan soñada, tan ansiada… Quedan largas horas hasta que pisemos la cumbre pero estamos más cerca que nunca. Bajamos al collado de Brenva, última pala, últimos 400 metros, dos horas y estaremos a tres metros sobre el cielo…
Últimos pasos, me vienen a la mente muchas aventuras, miles de escaladas, millones de sueños, tras de mi me vigilan las Jorasses, Rochefort, Dent du Geant
Últimos pasos antes de llegar a la cumbre
100 metros, 50 metros… me saltan las lágrimas, cada paso me cuesta más… Me acuerdo cuando lo intentamos en 2007 y nos dimos la vuelta; me acuerdo de mucha gente, de muchos momentos que ya no podrán repetirse… Hoy si, queda muy poco para poder alcanzar el punto más alto de los Alpes y eso me emociona, me hace feliz.
Grandes Jorasses

Vientos de 80km/h hacen que no podamos disfrutar de la cumbre. Tres fotos e iniciamos el descenso por
la vía normal con la intención de dormir en Nido de Águilas.

Intento de foto en la cumbre del Mont Blanc
Cumbre Mont Blanc 4808m
Panorámica desde la cumbre

Bajamos por la arista de la vía normal pasando por la Gran y Petit Bosse…

La Gran Bosse a nuestras espaldas
Antes de llegar al Refugio de Gouter subimos al Dome, nos hacemos la foto, lo apuntamos a la lista y seguimos bajando.
Tomamos la huella de la izquierda para subir al Dome du Gouter
Cumbre Dome du Gouter 4304m
Nos sentimos galácticos bajo la atenta mirada del nuevo refugio, pero el día se nos va y tenemos un largo camino por delante.
Iniciamos el descenso  a Tete Rousse cuando de pronto, a escasos metros de la bolera sucede lo que nuca te esperas. Oigo gritos que me dicen piedra, piedra! La veo, pequeña no es, nervios, sigo su trayectoria, parece estar controlada pero de repente cambia el recorrido y me alcanza en la cara.  Parecen horas pero en realidad son solo segundos. Me gira el cuerpo, pierdo el equilibrio y reboto por la ladera de piedras, giros, revolcones, me escurro por el nevero camino al fondo del glaciar. No sé si por instinto de supervivencia trato de girarme, de pararme por mis propios medios. No se que ha pasado. Veo sangre que me envuelve, mis manos están sucias, mi chaqueta, mis pantalones…
Miguelo llamando al helicóptero

El nevero es rojo en lugar de blanco, escucho a lo lejos voces de mis compañeros… No te muevas que enseguida te sacamos de ahí! Miguel se encuerda, Alex le asegura y Berta me da ánimos desde la distancia… Siento que me falta un diente, me duele la mandíbula, no paro de sangrar y es que la herida es grande. Me duele todo el cuerpo. Tras ponerme a salvo de nuevos desprendimientos vemos que no puedo seguir bajando. La herida en la cara está muy abierta, la mandíbula rota y pequeños mareos hacen que no pueda seguir. Miguelo se encarga de llamar al helicóptero.

Hoy más que nunca he visto las dos caras de la montaña. Hoy más que nunca podemos decir que no hay cumbre hasta “llegar a casa”. Hoy más que nunca sé que estoy rodeado de personas maravillosas que me aprecian y me quieren. Hoy más que nunca he sabido que ella sigue cuidándome allí donde esté y por eso, hoy más que nunca, quiero dedicar esta cumbre a mis compañeros (Miguel, Miguelo, Berta, Alex, Mar y Elia), a mis padres y en especial a mi abuela.
En el hospital tras la operación de mandíbula
«…Si me dices, hubiéramos cambiado algo, yo digo no hubiéramos cambiado nada porque… la felicidad no la encontramos en la vida en si, la encontramos en buscarla, la encontramos en hacer las cosas que nos hacen vivir… la vida no es una cosa para conservarla, la vida es una cosa para explorarla y disfrutarla y para disfrutarla necesitamos estar en estas montañas, necesitamos estar allí… y a veces el precio es muy alto pero eso quiere decir que la vida la estamos aprovechando…»
Kilian Jornet
RyB

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