Otra parte de nosotros

Buscando el límite Cumbres en Familia son otra parte de nosotros. Ambos proyectos algo parados en la actualidad, pero que significan mucho en nuestras vidas.

Buscando el Límite es el blog que escribe Rober sobre las actividades de montaña y escalada que hace. Hasta ahora eran tanto las que hacíamos juntos como las que hacía con amigos. El blog sigue existiendo, pero hemos decidido pasar los relatos de nuestras actividades a Lado Silvestre, para crear aquí un espacio que nos represente mejor, no sólo con los viajes, sino también con el alpinismo. Aún así, todo el resto de las actividades alpinas siguen estando narradas allí.

 

Cumbre del Kilimanjaro

Cumbres en familia ha sido el proyecto de la familia de Berta durante prácticamente toda su vida, y al que se unió Rober cuando se conocieron. Los padres de Berta han sido montañeros desde siempre, y cuando ella y su hermano nacieron, decidieron intentar inculcarles esa afición desde bien pequeños. Cuando todavía ni andaban, ya salían a la montaña a disfrutar de la naturaleza. Con 2 años, Berta subió su primera montaña de más de 2000 metros de altura, y subieron el primer 3000 cuando Berta tenía siete años y su hermano tres.

Sus padres se plantearon un reto, un proyecto: subir a la montaña más alta de cada provincia de España, con el requisito de que tenían que subirlas todas los cuatro juntos. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Yo tenía 11 años y mi hermano 7, y aquello nos llevó, durante varios años, muchas de las veces acompañados por Alex, nuestro primo, a recorrer España durante viajes veraniegos y fines de semana. Conocimos el valor de tener un proyecto que nos llevara a esforzarnos, nos enamoramos de viajar de camping con la caravana, mi sueño de “tener un camping” creció hasta límites insospechados (tanto, que aún sigue ahí), a nuestro kit de viaje se le sumaron las bicis, y era de lo más emocionante. Cuando logramos subir todas las montañas más altas de las provincias de España, ya éramos adolescentes, el gusanillo de los viajes se había instalado en nosotros para no irse, y amábamos la montaña sobre cualquier otra cosa. Estábamos en proceso de convertirnos en alpinistas y de afianzar una afición que ahora llevamos en la sangre.”

Nuestro primer tresmil, mi hermano con 3 años y yo con 7
Cumbre del teide, la montaña más alta de España- Mi primera experiencia con el mal de altura

CUMBRE EN FAMILIA también creció como proyecto. Las cumbres provinciales fueron plasmadas en un libro con la misma filosofía que el proyecto (hecho por toda la familia), y decidimos salir de España para buscar nuevos retos. El verano de mis 18 años viajamos a Marruecos en busca de nuestro primer cuatromil. También un viaje por carretera, en el que nuestro pobre coche iba hasta los topes, me llevó a enamorarme de nuevas culturas. La medina de Marrakesh me imnotizó, el trekking por el Atlas fue una pasada, y visitar el desierto del Sahara… sin palabras. Volvimos con ganas de más, sin duda, y a partir de entonces, las expediciones veraniegas fueron creciendo. Ecuador y nuestro primer cincomil y seismil; Rusia y el Elbrus, dónde se unió Rober al proyecto; los Alpes en varias ocasiones, Kenia y Tanzania y el Kilimanjaro, la montaña más alta donde hemos llegado los seis juntos… y por último China, el exotismo de Asia, y nuestra expedición más alpinística: el intento (y cumbre de parte del grupo) al Muztagh Ata, de más de 7500 metros. Estábamos infectados por el virus viajero y montañero, y esos son incurables.

Caminando por el glaciar del Aneto, en dirección a la cumbre

Cumbres en Familia sigue entre nosotros, y aunque hacemos menos cosas todos juntos, seguimos haciendo cosas con “represantaciones” del grupo. Mientras nosotros vivíamos en Nueva Zelanda, todos los demás se fueron a Argentina a subir al Aconcagua, la cumbre más alta de Sudamérica.

Y durante el tiempo que hemos estado en España después de nuestro viaje de dos años por Asia y Oceanía, las “expediciones” a Pirineos no han dejado de repetirse.

¡Para que luego digan por ahí que cuando creces no quieres hacer cosas con tus padres! O incluso, que le digan a Rober cómo es eso de irse de viaje durante un mes con tus suegros.

 

“ENCONTRARSE CON UNO MISMO, SER AUTOSUFICIENTE,

SENTIRSE LIBRE Y AMAR INTENSAMENTE”

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